Nacen los Institutos

Monterrey

En 1978, nuestro fundador dio vida al Centro Comboniano de Evangelización, que inició produciendo casettes, libros y folletos de evangelización. Este Centro despertó un fuerte deseo de evangelización en muchos jóvenes y adultos, así que el p. Luis comenzó a organizar un movimiento de laicos.

A fines de 1981 los superiores combonianos le aconsejaron llevar adelante este apostolado con los jóvenes bajo la responsabilidad de un obispo.  Así lo hizo, y el movimiento laical por él iniciado fue tomando consistencia en la diócesis de Cuautitlán-Izcalli, al mismo tiempo en que ocupó el cargo de párroco en la población de San José el Vidrio, ambas localidades en el Estado de México.

Queriendo el fundador dar un nombre al movimiento laical, centró su atención en el texto de Lc 1, 2: «…tal como nos las han transmitido los que desde el principio fueron testigos oculares y Servidores de la Palabra…».

Los misioneros laicos hacían una promesa pública de evangelizar por un año a tiempo completo; en dicha promesa se manifestaba el propósito de acompañar la predicación con el testimonio de una vida inspirada en los consejos evangélicos.