Erección Diocesana

Algunos jóvenes del movimiento, que tenían más de tres años evangelizando, pidieron al  padre Luis que les brindara el apoyo para poder entregarse a la evangelización durante toda la vida y de una manera más radical, por lo que el padre comenzó a considerar las posibilidades para atender a las demandas de estos jóvenes.  Fue así que el 26 de marzo de 1984 el Obispo de la diócesis de Cuautitlán, Mons. Manuel Samaniego Barriga, los erigió como una Asociación Pública Clerical.

La forma de vida que se llevaba en estas comunidades laicales era muy especial: todos ellos hacían un tiempo de noviciado antes de ingresar a la respectiva comunidad, para lo que se comprometían mediante votos y haciendo vida en común.   Al cabo de siete años, el fundador estimó necesario estructurar su estilo de vida en dos Institutos de Vida Consagrada para las misiones. El último domingo de octubre de 1990, en ocasión de la fiesta de Cristo Misionero, se adoptó oficialmente la forma religiosa.

Después que la Santa Sede aprobó las Constituciones, el 6 de junio de 1997 –Fiesta del Sagrado Corazón–, el Ordinario del lugar erigió la Asociación Pública Clerical en Institutos Religiosos de Derecho Diocesano: Misioneros Servidores de la Palabra y Hermanas Misioneras Servidoras de la Palabra, respectivamente.