Trabajo

En la formación de los misioneros laicos no se descuida el trabajo material, que les ayuda a moldear el carácter, purifica su espíritu y les permite dar testimonio de su fe.

El trabajo aceptado con generosidad prepara a los misioneros a ser cumplidos en todo lo que su vocación les exigirá, y los forja en la virtud de la caridad y en el espíritu de sacrificio.