Votos temporales

Mediante los votos de castidad, pobreza y obediencia la religiosa se consagra a Dios, imitando de manera especial a Cristo casto, pobre y obediente, y llegando así a ser «un signo verdadero de Cristo en el mundo».

Los votos temporales se renuevan cada año durante cinco años. Este periodo (juniorado) prepara a la religiosa a una definitiva y más generosa entrega al Señor, y durante el mismo, estudia Filosofía o Teología, según sus aptitudes, al tiempo en que ejerce un apostolado de evangelización. La formación de la juniora es integral: debe cuidar su crecimiento espiritual, apostólico y doctrinal, y siempre ha de existir en ella la apertura a ser enviada a las misiones en cualquier parte del mundo.

Una vez cumplido este tiempo, la religiosa HMSP que así lo solicita puede ser admitida a los votos perpetuos.