Espiritualidad

La Iglesia de Cristo ha recibido de su Fundador el mandato misionero que ha reafirmado el Concilio Vaticano II: «La Iglesia peregrinante es, por su naturaleza, misionera» (AG, 2); ella debe ir a evangelizar para fortalecer la vida de los hombres. Para los Servidores de la Palabra este mismo imperativo del Señor constituye nuestra espiritualidad.

Si la espiritualidad es una forma de vivir el Evangelio, nosotros la encontramos en el significado bíblico del nombre que llevamos: somos Servidores de la Palabra para ir por todo el mundo proclamando la buena noticia a toda criatura (cf. Lc 1, 2; Mc 16, 15).